Emoción y Aprendizaje

¿Cómo impactan las emociones en el aprendizaje?

Conforme va transcurriendo nuestra vida, vamos aprendiendo muchas cosas, pero con el paso de los años solo algunas permanecerán en nuestros recuerdos y la emoción es la principal responsable de que esto suceda.

Es así que los aprendizajes se encuentran estrechamente asociados a sentimientos, ya sean estos positivos (satisfacción, felicidad, diversión) o negativos (estrés, vergüenza) y esos serán los que queden grabados en nuestra memoria.

¿Qué ocurre con lo aprendido en el colegio?

En un espacio educativo, nunca olvidaremos si alguna vez fuimos molestados por algún compañero y tampoco de los docentes que ponían tanto empeño y entusiasmo en enseñarnos.

Es por ello que si el aprendizaje se produce en ambientes motivadores no solo habrá una mejor predisposición para estudiar, sino que la información perdurará por mucho más tiempo en nuestra memoria.

En cambio, sucede lo contrario con los espacios educativos que son considerados como agresivos, de temor o estresantes, será difícil lograr una concentración y la información impartida desaparecerá rápidamente.  No solo por la dificultad en concentrarse sino por el estrés que afecta negativamente la comunicación de las neuronas, que es el proceso vital para el aprendizaje y la memoria.

De esta manera el proceso de enseñanza debe ser asociado a la alegría y felicidad con ambientes educativos emocionalmente positivos y de colaboración, no solo en las aulas o colegios, sino también en casa.

Podemos incentivar estas emociones positivas haciendo sentir a nuestros alumnos participes activos durante nuestras clases, fomentando la investigación, premiando permanentemente sus actividades, animándolos a que ellos mismos puedan enseñar lo que saben a sus otros compañeros, y halagando constantemente la iniciativa (aunque se cometan algunos errores en el intento, recordemos que todo es aprendizaje).

Debemos tomar en cuenta en todos los ámbitos educativos la alegría y la risa como componentes muy necesarios, además de combatir el

estrés y los estados emocionales negativos.

El reír es una de las más importantes formas de incentivar la interacción positiva con los otros, ya que es un lenguaje universal, que fortalece la conexión afectiva y tiene muchos privilegios, entre algunos de ellos:

  • Ayuda al sistema respiratorio, ya que mejora la oxigenación de la sangre y hace que nuestro cuerpo y, principalmente, el cerebro funcione de manera óptima.
  • Fomenta la liberación de hormonas y neurotransmisores que nos hacen sentir muy bien, tales como la dopamina y la serotonina.

Y muchos privilegios más que nos hacen tener en cuenta lo beneficioso que es estudiar y aprender tanto en ámbitos educativos como laborales, teniendo siempre presente el bienestar y el estado emocional de quienes forman parte del mismo.